Una Cena
¡Hola mi amor! Habíamos quedado
para cenar y pasarnos lo bien. Me llevaste ha un sitio elegante. Me
habías dicho que me pusiera deslumbrante. Para complacerte me puse un
vestido ajustado de color verde oscuro, me llegaba hasta los tobillos,
sin mangas y con cuello alto, tenía un escote por la espalda casi hasta
la cadera. Tú llevabas un pantalón vaquero y una camisa negra de manga
larga, estabas guapísimo.
Durante la cena estuvimos hablando, yo me lo pase bien. Cuando
terminamos nos fuimos en tu coche vi un descampado, te pedí que pararas
frenaste, te mire, me preguntaste que me pasaba. Sin contestarte te
bese. Nos besamos con pasión salí del coche. Había aire y me gusta
sentir mi pelo moviéndose al viento. Mientras yo me entretenía
corriendo, tú montaste el mini piso en la parte trasera del coche.
Cuando me canse de correr fui a donde tu estabas te fui por detrás,
salte encima tuya. Te asustaste y casi nos caemos. Me senté en el
maletero, te acercaste a mi te tumbe dentro y me tire encima tuya,
cuando te diste cuenta ya era demasiado tarde. Mis manos desabrochaban
tu camisa mientras las tuyas me quitaban el vestido. Consigues sentarme
mi pecho y mi estomago están al descubierto, me miras y me tocas como si
fuera algo sagrado, lentamente recorres mi tronco con tus manos. De
repente me encuentro boca arriba y te decides a recorrer mi cuerpo
primero con tus manos, luego con tus besos.
Me excita tu delicadeza, me enloquece tu pasión, guiada por mi instinto
te vuelvo a tumbar, esta vez soy yo la que recorre tu cuerpo, que arde
de ansiedad por desprender la pasión que has contenido. Pero aun así
aguantas, me levantas y me acercas a ti de tal manera de tal manera que
me encuentro con tu boca en mi sexo, me has sorprendido pero antes de
que te des cuenta me giro, ahora mi boca también esta en tu sexo, siento
como te estremeces... pasado poco tiempo consigues, como siempre, que me
eleve a otro universo. Ya separados busco en mi bolso y te doy una goma
mientras tú te lo pones, te beso por el cuello y empiezas a temblar más
aun de lo que ya has temblado. Tu sexo en mi sexo, juntos rodamos por el
maletero, me abrazas me besas te abrazo te beso... Los dos ya rendidos
tumbados boca abajo, descansamos mientras nos miramos.
Juntos los dos y abrazados.