Sexo Hentai y Manga .Hentai Gratis, fotos de manga, videos de hentai, fotos de hentai, Videos de Manga. Todo el hentai erótico. Toons, dibujos eroticos. Hentai transexuales. Manga de Lesbianas.
Hentai
|
otros links de interes
|
Mi tío me alojó en su casa (2)
Mi tío Rogelio y yo, llegamos al cine justo cuando ya empezaba la película. Nos sentamos en la oscuridad y sentí un gran placer de estar allí con mi tío al lado relajadísimos después de las dos tremendas corridas que habíamos gozado. La velluda pierna de mi tío rozaba la mía y yo no dudé en pegarla bien a la suya. No pasaron ni cinco minutos de la película sin que mi mano fuese a parar al muslo de mi tío y no pasó ni un minuto mas que mi mano estaba ya introduciéndose por la pernera de su pantalón corto buscando de nuevo el tacto de sus huevos. Al encontrarlos mi polla se puso tiesa instantáneamente. Mi tío, intuyéndolo, llevó su mano a mi bragueta, la abrió y dejó que mi tranca se liberara quedando fuera y bien agarrada por su mano. Yo solté momentáneamente sus cojones para comprobar como estaba la suya. Su picha estaba otra vez en todo su tamaño, así que dejé sus huevos, saqué mi mano de la pernera, abrí su bragueta, le saqué el nabo y vimos la película acariciándonos el rabo sin soltarlo ni un momento. Sólo recuerdo que la película era de esas que pasan en un barco del siglo XIX y que mi tío me dijo al oído:
Estás bien marinero?
Y que yo le contesté:
De cojones, mi capitán.
Hice como si se me hubiese caído algo y me agaché a recogerlo con la única intención de que mi cara pasara rozando el nabo tieso de mi tío. Al volver a subir, mi boca se detuvo unos momentos en su capullo y se lo chupé con tanta convicción que no tardó en obsequiarme con un nuevo y delicioso lefazo. Mi tío hizo lo mismo y yo en seguida le obsequié también con una nueva ración de semen.
Salimos del cine y nos fuimos a un bar a tomarnos unas cervezas. Nos sentamos en una mesa frente a frente rozándonos las piernas sin parar por debajo de la mesa. El polvo nos había sentado muy bien a ambos, mi tío estaba radiante y yo tenía unas ganas locas de volver a besarlo y de estar rodeado otra vez por su cuerpazo peludo y de, no lo negaré, de volver a chuparle los huevos y a mamarle polla. Pero el fin de semana acababa de comenzar y no teníamos ninguna prisa, apetecía divertirnos y estar juntos.